La claustrofobia, conocida como el miedo irracional a los espacios cerrados, es una causa habitual por la que se desarrollan ataques de ansiedad. En este sentido, destacaremos el ascensor como uno de los lugares que generan un mayor grado de claustrofobia, así que no es extraño que sean muchas las personas que sufren un ataque de pánico dentro de un ascensor.
Muchas de las crisis de ansiedad que se producen dentro de un ascensor están relacionadas con una avería del mismo, es decir, que el ascensor deja de funcionar durante el trayecto y es necesaria la intervención de profesional para poder salir. Considerando que estamos ante un espacio de dimensiones reducidas (especialmente si estamos con más gente) es normal y lógico tener un cierto grado de ansiedad en caso de que nos quedemos atrapados en un ascensor, así como también hay que añadir el miedo de que el ascensor se precipite al vacío o que tengamos que estar mucho tiempo encerrados.
Por suerte, los ascensores son muy seguros en la actualidad, por lo que si te quedas encerrado en uno no debes temer por si se precipita. Además, dentro de los ascensores encontrarás un teléfono de urgencia y rápidamente atenderán tu solicitud. De este modo, podemos afirmar que quedarse encerrado dentro de un ascensor no es una situación peligrosa, aunque si que es cierto que puede generar mucha incomodidad.
¿Qué hacer durante un ataque de ansiedad en el ascensor?
En caso de que sufras un ataque de pánico en un ascensor es importante gestionar correctamente las emociones, ya que nos ayudarán a reducir rápidamente los síntomas de un ataque de ansiedad. En primer lugar, es indispensable evitar los pensamientos catastrofistas, esto es, tener claro que ni el ascensor se va a caer ni te vas a quedar sin oxígeno. Ten en cuenta que, a diario, miles de personas se quedan atrapadas dentro de un ascensor y los accidentes son mínimos, así que es importante no activar la alarma en tu mente y es que lo único que conseguirás será desarrollar un ataque de pánico.
Es cierto que controlar y gestionar las emociones dentro de un ascensor averiado no es fácil, pero podrás conseguirlo si distraes la mente con pensamientos positivos o relajantes. También puedes hablar con el resto de personas que se hayan quedado encerradas en el ascensor, de modo que distraerás tanto la ansiedad como los pensamientos catastróficos. Hay que hablar también de la importancia de respirar correctamente para reducir la sintomatología asociada a un ataque de pánico, un ejercicio sencillo, práctico y eficaz que consiste en inhalar aire por la nariz de forma pausada y expulsarlo por la boca.
Una vez que seas rescatado del ascensor es importante no cogerle miedo a la situación, dado que podría condicionarnos mucho en el futuro. Por ello, no evites coger el ascensor en los días siguientes al ataque de pánico y es que si evitar esta situación, estarás haciendo que el miedo y el pánico domine tus actos. Acepta que has tenido una mala experiencia en un ascensor pero que las posibilidades de que se repitan son muy bajas. Además, en caso de que volvieras a quedarte encerrado dentro de un ascensor ya deberías saber que es una situación que no entraña un peligro real para tu vida y que saldrás rápidamente.
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